
El otro día mi hijo estaba viendo un documental sobre los juguetes que crearon América (The toys that built America), y en algún momento mencionaban que el juego Space Invaders creó una crisis nacional de monedas de 100 yenes en Japón, anecdota que no conocía, así que me puse a rebuscar por los rincones de Internet.
Resulta que Space Invaders no fue solo un éxito de nivel nacional en Japón, sino que fue un aspirador nacional de monedas de 100-yenes. Tanto, que según la leyenda, el estado tuvo que ponerse a acuñar más monedas para que las salas recreativas pudieran seguir funcionando.
Para los que no soys de mi quinta, antiguamente existian salas recreativas, con maquinas de videojuegos, que para poder jugar necesitaban monedas de 25 pesetas (en España).
En Tokio al caer la tarde eran muchos los que se encontraban en cafeterías en las que antes había mesas, y ahora hay cocktail-arcades con pantallas brillando. Te inclinas sobre ellas casi como si fueras a confesar algo, filas de marcianitos…

Space Invaders original arcade: https://www.reddit.com/r/gamecollecting/comments/16sycg3/i_paid_100_for_an_original_1978_space_invaders/#lightbox
En aquel momento (1978), 100 yenes era la unidad de la obsesión. Era el precio de una partida más. El precio de aprender el patrón. El precio de creer que esta vez sí, que esta vez te lo pasas.
En sitios así, a veces descritos como Invader Houses, locales abarrotados con máquinas de Taito, las monedas de 100 yenes dejan de parecer dinero. Empiezan a parecer munición. Oxígeno. La llave para seguir dentro.
Y si eras un chaval que medía su paga en vidas, tu mundo se reducía a una pregunta muy simple:
¿Me quedan monedas de 100 yenes para seguir?
Entonces lo oyes. Como rumor. Como dato que pasa de boca en boca:
Dicen que Japón se está quedando sin monedas.
La pregunta es: ¿Era eso cierto? ¿Fue Space Invaders el que creó la crisis nacional de monedas?
Parece que sí fue cierto que la producción de monedas de 100 yenes subió con fuerza por esa época y que el juego se tragó una cantidad enorme de las mismas a diario, pero la idea de que Space Invaders, por sí solo, provocó una crisis nacional de monedas tan grave que obligó a una acuñación de emergencia parece ser que fue un poco exagerado.
Cuando investigadores se pusieron a revisar datos de acuñación y tendencias, vieron que el salto existía, pero no encajaba con las versiones más dramáticas del cuento. La subida se entiende mejor como parte de una realidad más compleja: economía, hábitos de circulación, cambios anteriores en el propio sistema de monedas y también, el efecto de la gente guardando ciertas monedas por su valor.
En otras palabras:
Space Invaders no creó el problema, pero fue parte del mismo.
Las monedas no desaparecen por jugar. Lo que pasa es que se concentran.
En las máquinas se acumulan montones de monedas en los cajetines. Se quedan ahí, quietas, pesadas, hasta que alguien las vacía. Y luego viene el proceso real: contar, meter en bolsas, cargar, llevar al banco, cambiar, volver a ponerlas en circulación.
Dicho proceso creó un retraso a la hora de poner en circulación las monedas que se acumulaban en dichas máquinas.
Por ejemplo, si en tu zona hay un local donde todo el mundo está metiendo monedas sin parar, puedes tener un problema inmediato alrededor de la zona aunque el país, en total, tenga monedas de sobra:
- La tienda de al lado no tiene cambio
- El bar se le acaban las monedsas que se usen en las recreativas en la caja
- Las máquinas expendedoras se quedan sin vuelta más a menudo
- El dueño del local hace viajes diarios al banco con bolsas que parecen hechas de plomo
- etc
No hace falta ninguna crisis nacional.
Hace falta un comportamiento masivo concentrado en el mismo sitio, durante muchos días seguidos para que se produzca el impacto.
Y claro, si estás allí dentro y alguien dice: Nos hemos quedado sin monedas de 100, uno podria pensar que se acababa el mundo.
Así que esto parece que fue más un mito que una realidad.
El impacto real fue más grande que las monedas
Lo mejor es que, incluso quitando la parte exagerada de la crisis del yen, lo que queda sigue siendo enorme: Space Invaders no fue solo popular, fue estructural.
- Cambió espacios (cafeterías convertidas en casi-recreativos).
- Cambió la forma de pasar el tiempo (un bucle de atención, frustración, aprendizaje y mejora).
- Cambió el significado de una moneda pequeña (100 yenes como la unidad mínima de esperanza).
Referencias: